Hey.. ¡Respira!

Después de una ausencia más larga de lo que hubiera querido, hoy estoy de regreso comenzando el mes de abril con esta sección que tanto me gusta.
El ilustrador invitado de este mes es Mothman, a quien conozco desde hace años y siempre me ha encantado su trabajo y he visto poco a poco la evolución de su estilo. El hecho de que por fin pudiera colaborar en este espacio significó un milestone muy importante en nuestra amistad.

Algo que me encanta desde que inició esta sección es que nunca sé qué esperar de la ilustración que recibiré del ilustrador invitado. Si bien conozco su estilo, nunca les doy una referencia o una idea de lo que quiero; sólo los invito a ilustrar la percepción que tienen de mí y los dejo sorprenderme (y siempre lo logran). En base a eso empiezo a redactar el escrito, aunque siempre es muy curioso que, hasta ahora, muchas ilustraciones han coincidido con vivencias recientes de lo que quería escribir.

En esta ocasión, Mothman me dibujó de una manera muy figurativa, mostrando una ventana a mi interior y el universo que todos tenemos dentro. Debo decir que la ilustración me fascinó por su excelente técnica y la manera tan original en la que me plasmó, pues sigue siendo muy "yo", sin mostrarme.
Fue una gran coincidencia recibir esta ilustración hace unos días. Todo el mes de marzo fue un mes de muchísimo trabajo y mucha presión tanto laboral como personal, que si bien terminó muy bien y me trajo muchísimas cosas buenas, también me tuvo con muchas preocupaciones muy grandes, algo de angustia y todo eso trajo mucho desgaste físico y emocional.
Recibir esta ilustración de Mothman me hizo reflexionar un poco y mirar a mi interior, a mi propio universo interior e inmergirme en mis pensamientos y emociones; perderme un rato en el presente y sólo reflexionar sobre el punto de mi vida en el que estoy y lo que he vivido los últimos días. ¿Me he sentido satisfecho? Vaya que sí. ¿Hay cosas que me gustaría cambiar? ¡Por supuesto! Y es lo que hice. Trabajar en lo que está bajo mi control para generar un cambio.
Hace días platicaba con una persona muy especial para mí sobre una situación conflictiva, y mencioné que muchas veces me frustra estar en una situación en la que no tengo la capacidad de encontrar una solución, pero después de un rato terminé de entender que a veces simplemente así toca: Hay situaciones en las que podemos ofrecer soluciones, pero en otras ocasiones sólo queda apoyar con estar ahí, aunque sintamos que no estamos haciendo nada. Mi conclusión es simple: ¡Respira! Aunque estés muriendo de la frustración, mira al cielo y toma una profunda bocanada de aire, cuenta hasta 10, y suéltalo! Parece algo pequeño, pero una acción tan pequeña de verdad ayuda mucho a sentirte mejor contigo mismo, dejar ir muchas emociones negativas y pensar con claridad en lo que sigue, en vez de estancarte en el pasado y en el "hubiera".

Sé que la ansiedad y la angustia son comunes hoy en día, pero son emociones destructivas que nos hacen estancarnos en un presente eterno y no nos permiten avanzar. Hay que trabajar en mirar a nuestro interior, reflexionar en la grandeza de nosotros mismos y obtener de ahí la fuerza que necesitas! Muchas veces la única inspiración que necesitamos es la de nosotros mismos, así que te invito a reflexionar, a hacer una pequeña (o no tan pequeña) introspección y a respirar! Esa situación con la que estás lidiando llegará a su fin pronto, y encontrarás esa solución que tanto buscabas, Mientras tanto.. ¡Respira!

¡Hasta aquí llegamos! Muchas gracias a todos por leerme y una disculpa por mi ausencia casi todo el mes de marzo; espero este mes ya volverme a poner al corriente con ustedes.
¡Gracias muy especiales a Mothman! No se pierdan su excelente trabajo!
¡Nos leemos muy pronto!

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